Cuando preparamos una excursión, además del itinerario, consultamos la previsión meteorológica.
Queremos aprovechar el tiempo, disfrutar del sol y volver a casa con la sensación de haber pasado un buen día.
Pero, en la montaña la “meteo” puede fallar. El frente frío se adelanta, en los collados se encañona el aire… O esa nube que amenaza lluvia, cumple su amenaza.
En cualquier caso, es importante llevar en la mochila una prenda que aporte protección, contra el aire, contra la lluvia y que, además, permita que el sudor se evapore.
Desde hace años, los fabricantes de ropa de montaña están trabajando en conseguir tejidos que nos mantengan secos en las condiciones meteorológicas más extremas.
El descubrimiento más avanzado y que mejor resultado aporta ha sido la membrana. Una finísima lámina de poliuretano o de teflón. Los microporos de estas membranas están orientados de manera que las partículas de agua no pueden traspasarlos por su tamaño, pero permiten la salida del sudor convertido en vapor.
La membrana más famosa es la de GORE TEX, que se emplea en prendas de alta gama que van a estar expuestas a las peores condiciones a las que podamos enfrentarnos.
![]() |
![]() |
| Point Five de The North Face. Gore Tex Pro shell | Spire Jkt de Marmot. Gore Tex Performance Shell |
Las membranas son muy frágiles, por eso se laminan entre dos capas de tejido más resistente para protegerlas y aumentar la durabilidad.
![]() |
![]() |
La membrana de Gore Tex no es la única que encontramos en el mercado. Cada fabricante ha desarrollado una membrana propia que le permite ofrecer prendas de gran calidad a un precio más contenido.
Marmot, utiliza la membrana PreCip, fabricada en poliuretano microporoso impregnado con partículas siliconadas. Esta combinación mantiene la forma y el tamaño de los poros, permitiendo que las prendas sean muy compresibles y cómodas.
![]() |
![]() |
| Chaqueta exterior en PreCip. | Pantalón de lluvia en PreCip |
The North Face, por su parte, ha apostado por la membrana HyVent, desarrollada en laboratorio, pero probada en condiciones reales por los atletas de la marca.
![]() |
![]() |
| Venture Jacket, con membrana HyVent | Upland Jacket, con membrana HyVent. |
Todas las prendas fabricadas con membranas propias de las marcas cumplen los requisitos de calidad, transpirabilidad e impermeabilidad necesarios para acompañarnos en la montaña.
Desde la fábrica de Marmot, nos explican como fabrican los guantes de montaña.
Antes de que se comenzaran a utilizar piolets, los humanos comprendieron que la única manera de sostenerse sobre el hielo era tener garras, y comenzaron a utilizar suelas con pinchos, de hueso o madera.
Los famosos tricoins sustituyeron a estos rudimentarios crampones, suficiente para el alpinismo de exploración. Aunque fue con la conquista de vías más duras cuando comenzó la fabricación de crampones.
Estos primeros crampones tenían varias puntas hacia abajo, hasta los años 30 no se comenzaron a popularizar las puntas frontales. Este progreso permitió aumentar la dificultad de las ascensiones.
Las últimas innovaciones en la fabricación afectan a la fijación automática y a la monopunta frontal.
Como resultado de esta evolución encontramos a nuestra disposición un amplio muestrario con diferentes números y formas de las puntas, anclajes, flexibilidades y pesos.
Para acertar con el crampón que necesitamos, lo primero es saber que este debe ser solidario con la bota, formar una sola pieza con ella. Así, si nuestra bota no tiene ranuras para crampón ni es lo bastante rígida, olvidaremos las fijaciones automáticas. Hace unos años se popularizaron las suelas cramponables en botas de trekking, pero la flexibilidad de estas botas hacía que los crampones saltaran, lo cual puede llegar a causar un accidente y a fatigar el material en exceso.
Lo segundo es tener en cuenta el tipo de actividad; para hacer senderismo invernal no llevaremos crampones monopunta, ya que, en principio, no vamos a afrontar paredes verticales.
Pero, mejor poner ejemplos:
![]() |
![]() |
Senderismo y alpinismo clásico.
![]() |
![]() |
Alpinismo clásico, caras norte.
![]() |
![]() |
Caras norte, alpinismo extremo, cascadas de hielo.
El piolet está asociado en el imaginario colectivo a la montaña. Siempre que vemos un piolet imaginamos escaladas, montañas, nieve…
Los iniciados, además, distinguimos el tipo de montañero por el piolet que lleva en la mochila. En el mercado hay modelos de piolet “para aburrir”, y los colores o los diseños nos pueden llevar a elegir un piolet que no cumpla nuestras expectativas, tanto por defecto como por exceso.
Distinguiré los piolets en tres tipos, atendiendo, sobre todo a la actividad a realizar:
Piolet de montañismo, mango recto y cabeza de una pieza.
Es la evolución del piolet clásico, aquellos “picos de hielo” con largos mangos de madera y cabezas de hierro que llevaban los guías y se utilizaban, sobre todo, para tallar los peldaños que facilitaban la ascensión a sus clientes.
Actualmente son mucho más ligeros y cortos. Se utilizan, principalmente como apoyo en pendientes nevadas, tallado de peldaños (sí, a veces aún se hace) y ascensiones con inclinaciones moderadas.
La longitud depende, sobre todo del terreno que vayamos a recorrer, si habitualmente nos movemos por terreno poco inclinados, elegiremos uno más largo, para usarlo como bastón. Como norma general, sujetándolo con el brazo a lo largo del cuerpo, debería quedar a unos 10 cms del suelo.
La forma recta del mango facilita su introducción en la nieve para determinados pasos o aseguramientos. Este piolet está indicado para iniciación, o para actividades en las que no se van a afrontar pendientes de gran inclinación.
Es versátil, si conocemos la técnica adecuada podemos enfrentarnos a ascensiones clásicas de cierta envergadura (El Gaube se ascendió con algo parecido).
El piolet para alpinismo, difiere poco del anterior. Podemos encontrar una ligera curvatura en el mango y una cabeza modular en la que podemos sustituir el pico (o la pala, según modelos)
![]() |
![]() |
El pico no tiene la curva clásica de los piolets, está diseñado para anclar mejor en el hielo y para ganchear. La cabeza tiene más peso, para mejorar la pegada.
El mango está homologado para recibir tracción, la leve curvatura protege los nudillos y ayuda en el anclaje. Con este piolet podemos afrontar pendientes más verticales e, incluso, cascadas de hielo. El regatón poco prominente permite su uso como aseguramiento sobre la marcha.
La versatilidad de este piolet aumenta las posibilidades de uso. La cabeza puede llevar pala o martillo, para limpiar, tallar o colocar pitones.
La modularidad de la cabeza nos permite el cambio del pico según la actividad que vayamos a realizar.
Utilizaremos una medida más corta, ya que el uso habitual de este piolet no será el de bastón.
Este sería el piolet más adecuado si nuestro objetivo son escaladas clásicas de una cierta envergadura, que podemos alternar con ascensiones a picos mas “amables”, travesías glaciares…
Los piolets para escalada en hielo y Dry Tooling. Estamos hablando ya de herramientas sofisticadas, que tienen que permitir múltiples posibilidades de agarre y anclar con seguridad, tanto en hielo como en roca.
![]() |
![]() |
Estos piolets, presentan curvaturas más pronunciadas, así como una empuñadura que protege más los nudillos. El mango está diseñado para traccionar, pero también para apalancar, ganchear, empotrar,… La curvatura y afilado de las hojas están se diseñan para conseguir las máximas prestaciones. Habitualmente se prescinde de elementos como la pala y el martillo.
Están diseñados para buscar la dificultad, la verticalidad extrema. Son herramientas altamente específicas.
El agujero en el hielo “inventado” por Vitaly Abalakov allá por los años 30 del siglo pasado, sigue vigente como seguro en la escalada en hielo.
Fácil de realizar, aunque su fiabilidad depende de las condiciones del hielo.
Zigor y Raúl practican uno para que podamos ver como se realiza.
Todos tenemos ídolos. No nos engañemos, gente a quien admiramos o a quien querríamos imitar.
Los que vivimos la montaña, podríamos nombrar a varios alpinista con quienes nos gustaría compartir un rato de charla. Pero, hay quien tiene fama de “ogro”, quien se ha “endiosado” , y, hay gente que te sorprende, como Catherine Destivelle, que estuvo charlando y tomando un helado con unos amigos míos hace unos años.
Otro ejemplo de alpinista cercano es Carlos Soria, un himalayista que, sin grandes aspavientos, ha ido conquistando ochomiles, ¡A partir de los 60 años!
Carlos reune en su persona varias cualidades que le hacen envidiable, es cercano y, sobre todo, personifica lo que todos querríamos: pasar de los 70 escalando montañas.
Carlos estuvo el pasado 9 de noviembre en la semana de la montaña organizada por el Club Alpino Padura, de Arrigorriaga.
Nuestro amigo y colaborador, Zigor, también se acercó a escuchar a Carlos Soria. Y, tras la ponencia, estuvieron un rato hablando de montañas.
Suerte, Carlos, en tu proyecto, y gracias Zigor, por hacernos llegar este recuerdo.

Los hermanos Pou y Herve Barmasse, han abierto una nueva ruta, “la Clasica Moderna” en la vertiente sur del Montblanc.
Nieve hasta la rodilla, roca, mixto y un vivac en la cumbre han acompañado a estos tres alpinistas para conseguir su logro.
En un estilo que recuerda al mítico Bonatti, el nombre de la ruta es un homenaje a aquella época.
Exploring the Alps # 4 | New route on Mont Blanc from STORY.teller on Vimeo.
Hace muchos años, alguien decidió que la mejor manera de transportar una carga por la montaña, era en la espalda.
No sabía que estaba creando una tortura disfrazada de placer que aún nos tiene engañados. Porque, reconozcámoslo, quien no se alegra de llegar a la cumbre de una montaña y quitarse la mochila.
Seguro que estás asintiendo. ¿Qué solución hemos encontrado los humanos a este problema? Hacer mochilas más pequeñas. Más cómodas, también, pero sobre todo, más pequeñas.
Es difícil equilibrar el volumen con el peso. Además, no vale eso que todos, en algún momento de nuestravida hemos dicho: “me compro la grande y, si no la lleno mejor”. A la hora de hacer la mochila, nuestra buena intención se convierte en “si cabe, me lo llevo, por si acaso”.
Así que, dando por hecho que no nos vamos a llevar la mochila “grande”, por evitar la tentación y porque es muy voluminosa. Y tampoco la pequeña, porque necesito algo más que una botella de agua. Hemos buscado la solución intermedia; mochilas de unos 30 litros.
Este tipo de mochilas suelen cumplir con nuestras exigencias: son ligeras, no tienen espacio superfluo, no son altas, el cinturón no nos queda debajo de los sobacos…
Ahora que tenemos claro la mochila que queremos es el momento de preguntarnos: “¿Qué mochila queremos?”.
La respuesta es fácil, aunque son varias las posibilidades.
Os voy a contar en qué me fijo yo a la hora de elegir una mochila.
Son mochilas ligeras así que el sistema de espalda no es elaborado a base de varillas ni reguladores de altura. Tampoco vamos a acarrear cargas.

Diferentes espaldas de mochilas.
Lo que buscamos: Que el contacto con la espalda sea mínimo y que haya una ventilación para evitar focos de sudor.
Con detalle:
![]() Almohadillas distribuidas y canal central. |
![]() Canalillos verticales. |
![]() Acolchado grande. |
Esta elección dependerá del uso mayoritario que le vamos a dar, Senderismo, escalada, esquí de travesía… unas actividades son más aeróbicas que otras, y, por tanto hacen sudar más.
Y, ya que hablamos de la espalda. Estas mochilas consiguen la rigidez con una plancha insertada en la espalda. La posibilidad de sacarla según la actividad que vayamos a realizar (si vamos a escalar puede molestarnos al golpear con el casco) debe ser contemplada.

Muchas mochilas tienden a eliminar gran parte del cinturón sustituyendolo por una cinta más o menos ancha.
Yo prefiero que tenga un cinturón acolchado, en el que, además lleve algún bolsillo:

Hoy día, todas las mochilas ofrecen la posibilidad de llevar una bolsa de hidratación, lo que conocemos como Camelback.
Pero, aunque todas preven un bolsillo interior, una goma en el tirante y un agujero para el tubo, no todas lo llevan igual.
![]() Salida central del tubo. |
![]() Salida lateral |
![]() La Camelback lo lleva integrado. |
![]() En otras sale desde el tirante. |
A mi me gusta más el tubo con salida central. Aunque reconozco que puede ser un poco incómodo a la hora de ponerte la mochila o llevar algunos materiales dentro, me permite elegir el lado por el que voy a beber
Hay que llevar pocas cosas, pero hay que meterlas en la mochila.
Cuanto más cómodo sea el acceso, e, incluso si hay posibilidad de acceder sin abrir toda la mochila, mejor.
![]() Acceso lateral mediante cremallera. |
![]() Los tiradores generosos se agradecen con guantes. |
![]() Apertura completa |
![]() Cómodo de usar, incómodo de llevar. |
![]() Con gomas, ligero pero... |
![]() Cintas para ordenar el material. |
![]() Para sujetar la cuerda bajo la tapa. |
Por supuesto, si sólo tenemos una mochila para verano y para invierno, habra que buscar la que más versátil nos resulte, para llevar tablas, raquetas y cuerdas.
Si vamos a transportar esquís, las cintas deben llevar un refuerzo que evite que los cantos las corten.

Otros aspectos a considerar:
![]() Cierre mediante cremalleras. |
![]() Hebilla única |
![]() Dos hebillas de cierre |
Las cremalleras son susceptibles de rotura y, las perimetrales pueden llegar a abrirse de forma fortuita. Prefiero hebillas, y si es solo una y grande, mejor, que se pueda manejar con guantes.
Mis sugerencias:
Ninguna de las mochilas utilizadas en este reportaje ha sufrido daños.
Esta Semana Santa no ha sido muy benévola en lo que se refiere al tempero.
Las lluvias no han facilitado ni esquiar ni escalar.
Aún así, quien más quien menos, ha intentado cumplir proyectos, o, al menos “jorearse” (que decía mi abuela) un poco.
- Así, Iñaki anduvo por escalando por Morata.
- Alex viajó, buscando el sol, desde Coruña hasta Quirós.
- Korkuerika estuvo por los Alpes.
- Rubén y el Mandu anduvieron por La torre de la Moneda, en Cuenca.
- El Mapache Team marchó al Circo de Gredos.
- Álvaro estuvo escalando por Vadiello.
Y, también senderismo:
- Cienfuegos por el Cornión.

- Y Vitor en Las Ubiñas.
No olvidéis, tampoco, la xuntanza de escaladores.

Y el interesante artículo de Kiko, sobre la escalada entre 1950 y 1960.
¿Y tú, que has estado haciendo estos días?